ajax loader

NUESTRO CLUB
El Club Náutico Santa Ponsa es un puerto de recreo, de ambiente relajado y familiar. Que busca prioritariamente la calidad de las instalaciones y servicios. Con una integración respetuosa en el medio ambiente que le rodea, y solo a 25km del aeropuerto de Palma de Mallorca.

El puerto fue construido en 1975, aprovechando una ensenada natural denominada “Sa Caleta”, cuya historia se remonta a más de dos mil años como puerto natural para el comercio con el poblado, hoy restos arqueológicos del Puig de Sa Morisca. (Ver Historia de “Sa Caleta”).

A la entrada y en su banda de babor, se encuentra una cruz diseñada por Tomás Vila, construida en el año 1929 en conmemoración del septingentésimo aniversario del desembarco del Rei en Jaume el 11 de septiembre de 1229, año de la conquista de Mallorca. Esta cruz que puede verse desde toda la bahía, otorga singularidad a este puerto.

Nada más entrar desde el mar y, dejando por estribor la estación de combustible, encontramos un brazo de mar abrigado y delimitado por zonas ajardinadas, con capacidad para 522 amarres de 7 a 20m. de eslora. Puerto en el que la naturaleza se combina con la mínima estructura necesaria, para poder dar un esmerado servicio a sus usuarios con la máxima seguridad, y con todos los medios de un puerto moderno que cuenta con certificados de calidad ambiental, como el distintivo “Oro” certificado por Lloyd´s Register. La ISO 14001 certificada por Bureau Veritas o la “Q” de calidad de la Conselleria de turismo del Govern de les Illes Baleares.

Constitución, Estatutos y Gobierno.
El Club Náutico Santa Ponsa fue fundado el 14 de abril de 1971, El 18 de noviembre del mismo año fueron aprobados los Estatutos, quedando inscritos en el Registro Nacional de Asociaciones sección tercera del mismo, bajo la denominación de Club Náutico Santa Ponsa de Palma de Mallorca, con el número 8.678.

Los Estatutos del Club originariamente aprobados, fueron modificados en sucesivas ocasiones, para ajustarlos mejor a las necesidades y por tener que adaptarse o cumplimentar determinados aspectos o prescripciones de la normativa superior vigente al respecto.

En la misma fecha de constitución, los señores que procedieron a la misma, se integraron bajo la presidencia de D. Miguel Nigorra Oliver, en lo que se denominó Junta Gestora del Club hasta que, a finales de 1978 se realizaron elecciones de Presidente y Junta Directiva, siendo el órgano supremo la Junta General de Socios.
A principios del año 1970, se comenzaron los trabajos previos para desarrollar la construcción del puerto deportivo, encargándose D. Jerónimo Sainz Gomila, ingeniero de caminos canales y puertos, la redacción del correspondiente proyecto.

En febrero de 1971, se inició la construcción de las obras correspondientes al proyecto de puerto deportivo de Santa Ponsa a nombre de IMISA. Posteriormente sería transferida la Concesión a favor del Club Náutico Santa Ponsa, que como hemos dicho en un principio estaba solicitada a nombre de IMISA.

El 10 de enero de 1975 se dicta Orden Ministerial autorizando la construcción y explotación del Puerto Deportivo de Santa Ponsa, con una serie de condiciones que aparecen reflejadas en dicha Orden Ministerial, entre las que destacamos el plazo de la Concesión por 50 años, debiéndose dejar un 20% de los amarres para embarcaciones en transito.
La obra fue adjudicada a la empresa Cubiertas y Tejados S.A., que finalizó el 10 de octubre de 1979 en que se firmó el acta de reconocimiento de las obras por la Jefatura de Costas y Puertos.

En el año 1997 como consecuencia del traspaso de competencias a las Comunidades Autónomas, se requiere al Club la adaptación de los estatutos, a un modelo unificado para todos los clubes náuticos adscritos con carácter principal a la Federación Española de Vela al amparo del Decreto de la CAIB 147/1997 de 21 de noviembre, por el que se regula la constitución y funcionamiento de los clubs deportivos de gestión indirecta en el ámbito de la Comunidad Autónoma de las islas Baleares.

A la vista del régimen al que quedaban sometidas las Asociaciones Deportivas en el Decreto 147/97, se planteó la posibilidad de abandonar el estatus especial de la asociación deportiva y, llevar a cabo las modificaciones estatutarias y los trámites administrativos pertinentes, para quedar el Club adscrito en el marco jurídico de las asociaciones de carácter general. Como resultado, la Asamblea General Extraordinaria, celebrada en fecha 25 de septiembre del 2000, acordó la modificación de los Estatutos y su inscripción en el Registro de Asociaciones de la Comunidad Autónoma de las Islas Baleares. Siguiendo este mandato, el día 18 de julio de 2002 quedó inscrito en dicho registro el “Club Náutico santa Ponsa” con el nº 4600 sección primera.

Para el Club Náutico Santa Ponsa la principal ventaja era conservar el número de socios, y que cada socio fuera el titular de un derecho preferente de uso de amarre. De esta forma siempre coinciden los intereses del Club con los intereses de todos sus asociados.

Historia de Sa Caleta de Santa Ponça
La historia de Sa Caleta, donde se encuentra nuestro puerto, siempre estuvo relacionada con la historia del Puig de Sa Morisca, monte de 92 metros de altura sobre el nivel del mar, y situado a media milla al sureste de la Caleta que hoy constituye una zona protegida calificada de interés arqueológico. Su cumbre y entorno inmediato estuvo ya poblada en la época prerromana y, sus pobladores comerciaban con las naves que fondeaban en Sa Caleta, donde se han encontrado numerosos restos de ánforas romanas para el transporte de aceite y “garum”, (Derivado, este último, de la salazón y fermentación del pescado, de gran valor en la época como condimento de multitud de alimentos.), y que han sido estudiadas y clasificadas por investigadores mallorquines.

Otro punto de contacto de los pobladores con los comerciantes navegantes fue el denominado Turò de Ses Abellas, situado a la misma distancia que el Puig de Sa Morisca pero en dirección este. Dicho “turó” o montículo se encuentra a la izquierda del green de la calle 13 del Golf 1 de Santa Ponça, en él se realizaron importantes excavaciones arqueológicas que dieron como resultado la localización de un centro dedicado al comercio durante el día, ya que los residentes en la zona no pernoctaban en él sino que, por razones de seguridad, vivían en las alturas del Puig de Sa Morisca por lo que el turó podría ser considerado hoy como un “shopping center” que de noche quedaba cerrado. Para entender que en este “punto” se tuviera contacto directo con los navegantes, era porque la zona entre el golf actual y la línea de playa estaba invadida entonces por el mar y, así se mantuvo hasta que los aterramientos y las dunas impidieron su navegación.

Es fácil imaginarse que los navegantes para comerciar podían optar entre fondear en Sa Caleta o junto al Turò de Ses Abellas y su opción dependería de la confianza que tuvieran con los pobladores en virtud de contactos previos puesto que Sa Caleta, con su estrecha entrada, suponía un mayor riesgo si se producían incidentes con la población local. Naturalmente en la época romana la seguridad era absoluta para ambas partes.

Uno de los acontecimientos más importantes en la historia de Mallorca, tuvo lugar mucho más tarde en las aguas abrigadas de Sa Caleta, cuando el 11 de septiembre de 1229 desembarcó aquí el rey de Aragón Jaume I, para poner fin a la ocupación musulmana de Mallorca durante los tres siglos anteriores. Este desembarco quedó conmemorado setecientos años después, es decir en 1929, mediante la cruz de piedra que hoy se levanta en la entrada del puerto. La flota del Rey dos días antes había fondeado junto al islote del Pantaleu cerca de la isla Dragonera, pero se escogió Sa Caleta para desembarcar el Rey con el grueso de su ejército, no sólo por el buen abrigo que Sa Caleta representaba sino, además por la protección que ofrecía a la operación la altura del Puig de Sa Morisca que previamente al desembarco había sido ocupado por una avanzadilla o comando del ejército cristiano, en cuya operación se produjo el primer encuentro armado entre cristianos y musulmanes.

Las referencias históricas mas importantes de la Conquista de Mallorca se encuentran en el Llibre dels fets, redactado en primera persona por el rei en Jaume y en Kitab Tarih Mayurqa, escrito por Ibn Amira al Mahzumi, contemporáneo de los acontecimientos, texto que ha sido descubierto en Argelia en el año 2001 y hace poco publicado en 2009 por el historiador mallorquín Guillem Rosselló Bordoy.